10º Aniversario
Contacto    Foro

10º Aniversario

Al fondo del pasillo a la izquierda

Pues mira tú por donde, que aquella cosa de locos que en alguna vez llamaste “sectas” acaba de cumplir diez años, lo cual no deja de ser un milagro en los tiempos que corren. Más aún si nos paramos a pensar un poco en nuestra historia: corría el año 1992 cuando Juan Luis el intrépido comenzó a engatusar a la gente para apuntarse a algo nuevo, divertido, atractivo. La oferta era irresistible: alguna pirada de clase de vez en cuando (eso sí, para buenas causas), excursiones, risas con los amiguetes. Vamos que aquello era un chollo. Para cuando la gente empezó a descubrir que también había reuniones, cursos de catequistas, pascuas y oraciones ya era demasiado tarde: estábamos metidos hasta las patas y la infección de los Némesis (nunca una infección fue tan sana) ya se había extendido de forma irremediable. Habíamos caído en la tramoa. No en vano hubo más gente empeñada en expandir el virus: Marciano, Toño, Enrique y hasta el mismo Jubera.

Con el paso del tiempo las cosas se fueron asentando y todo se fue organizando mejor: el intrépido nos mostró su lado más festivalero (seguro que disfrutará mucho con OT), y paulatinamente fuimos colaborando en más actividades: cena de APAL (una cita especial para todo catequista que se precie...), bocata solidario, día de la paz (ahora de capa caída, precisamente cuando más falta hace), pascuas, convivencias, carteles, pancartas... Hasta rematar con los campamentos de verano que era el gran colofón del año. Entre medias, por supuesto, las reuniones, la formación, las risas, las riñas, las disputas, los comentarios... Todo lo que subyace a un grupo de personas relativamente numeroso que se plantea una tarea común como es acompañar a un grupo de chavales en sus experiencias de fe.

Hablando de fe, a los 3 años hubo un relevo en el timón de los grupis: el intrépido se fue con sus somieres y sus chinchetas a Zaragoza, y llegó Benjamín el reformista, que se trajo en su cuaderno azul un par cosas que nos hacían buena falta: seriedad y compromiso. Fue la época de maduración de los grupos, en la que se dejaba de hacer las cosas sólo por el “ambientillo” y la gente se empezaba a preguntar el sentido de nuestro trabajo. Poco a poco fue descendiendo el número de chavales y de catequistas, y también se suprimió alguna que otra actividad, pero la tarea de fondo siguió siendo la misma, igual de estimulante y a veces, por qué no admitirlo, igual de desesperante, pues, a fin de cuentas, nunca se pueden ver los resultados.

De nuevo a los tres años llegó un cambio que nos puso bajo el mando de Imanol el chisposo, que tiene la cualidad extraordinaria de convencernos siempre (aunque sea por un voto de diferencia) de que sus propuestas y sus ideas son las mejores del mundo mundial.

Ahora se nos abre una nueva etapa ante nosotros. Imanol marchó a Chiclana y con nosotros se quedan no sólo uno, sino dos frailes: Javier Marcilla y José Antonio Román. Confiamos en que los nuevos (todavía sin mote) nos lleven lejos.

Y ahí estamos, como siempre, al fondo del pasillo a la izquierda (y en nuestra web, www.colegiosanagustin.net/nemesis), dispuestos a ayudar a quien haga falta y a echar horas por lo que sea, preparados para escuchar los problemas, las preguntas y las críticas de los chavales, atentos a las necesidades del colegio. Durante este tiempo ha pasado por las reuniones y las convivencias un buen montón de gente: algunos siguen hoy como catequistas otros salieron rebotados, otros encontraron sus amigos... Los grupos Némesis han sido también un punto de encuentro, un puerto de llegada y de partida, al que cada uno llegaba con su cargamento personal, y del que cada uno salía más rico o más pobre, pero cambiado.

No todos creían que llegaríamos a cumplir 10 años y aún nos quedan un montón de cosas por hacer: estar al loro para potenciar la pastoral de la Provincia es, por ejemplo, uno de nuestros sueños (¿cómo no nos iba a convencer Imanol también de eso?). Y ya se sabe que un sueño nunca tiene fecha de caducidad. Hace diez años era el sueño de unos pocos alucinados el poder llegar hasta aquí...